Con quién entrenas también cuenta
Entrenar, comer bien y tomarte tu porción todos los días cuesta menos cuando alguien más está en eso contigo. Un estudio lo midió: 24% lo sostuvo solo, 66% acompañado.
Casi todos empezamos igual. Compras los tenis, te propones entrenar tres veces por semana, Y no le cuentas a nadie.
Esa parte, la de no contarle a nadie, es la que más cuesta después.
¿Qué pasa cuando entrenas con alguien más?
En 1999 se hizo un estudio con 166 personas que querían cambiar sus hábitos de movimiento y de alimentación. A unas las inscribieron solas. A otras, con amigos. Y a algunas les agregaron ejercicios de apoyo entre ellas durante el proceso.
A los cuatro meses casi todas habían logrado algo parecido. La diferencia apareció después, cuando ya no había programa que las empujara.
Casi el triple. Mismo programa, mismo esfuerzo, diez meses después.
¿Por qué funciona tan bien en grupo?
Porque en un grupo pasan tres cosas al mismo tiempo: alguien nota si no llegaste, alguien te muestra que sí se puede, y el día que no tienes ganas hay otros que sí.
Eso es lo que hace que un box, una clase o un parche de entreno funcionen tan bien. No es solo el entrenamiento: es que ahí el apoyo ya está armado.
Y hay buenas noticias para quien todavía no tiene ese grupo: una revisión de 2026, con 71 estudios y más de 22.000 personas, encontró que se pueden lograr muy buenos resultados tanto en programas de grupo como de a uno. Lo que las dos formas comparten cuando funcionan es exactamente lo mismo: el apoyo.
Dicho de otra forma: si tienes un grupo, aprovéchalo, es la forma más fácil. Y si todavía no, no esperes a tenerlo. Empieza con una persona.
¿Cómo se ve eso en la vida real?
En esta comunidad lo vemos todo el tiempo, y casi siempre es de a dos.
Mónica y Fabián son pareja y van por su tercer tarro de Basis. No se están cuidando por separado: lo hacen juntos, en la misma cocina, a la misma hora. Mónica lo cuenta así: “yo la tomo todos los días después del entreno, y he visto los resultados”.
Cristian lleva meses sin saltarse un día. Y mi papá volvió a entrenar después de muchísimos años, con CrossFit tres veces por semana, a una edad en la que muchos creen que ya se les pasó el tren.
Ninguno de los tres lo está haciendo en silencio. Eso es lo que tienen en común.
Esta semana, además, 9 de los pedidos que recibimos fueron de personas que ya habían comprado antes. Gente que ya hizo de esto parte de su semana.
¿Qué puedes hacer hoy?
Si ya entrenas en un box, tienes la versión fácil: dile a alguien de tu clase a qué horas vas. La próxima vez que no llegues, alguien lo va a notar. Eso es todo lo que hace falta.
Lo que te llevas
- → 24% sostuvo sus resultados cuando empezó solo. 66%, cuando empezó acompañado y con apoyo.
- → El grupo funciona porque ahí el apoyo ya está armado: alguien nota si no llegaste.
- → Si todavía no tienes grupo, empieza con una persona. Hoy, con dos mensajes.
Nivel de evidencia: sólida en la relación entre apoyo social y sostener el hábito — un ensayo con 166 personas y revisiones recientes con miles. Sobre grupo o individual: la evidencia muestra que las dos formas funcionan, así que aquí no hay una unica respuesta correcta.
REFERENCIAS
- Wing R.R., Jeffery R.W. (1999). Benefits of recruiting participants with friends and increasing social support for weight loss and maintenance. Journal of Consulting and Clinical Psychology.
- Individual versus group-based interventions: a systematic review and meta-analysis of physical activity, functional, psychosocial and health outcomes. Nature Human Behaviour (2026).
- Wang X. et al. (2024). Social Support and Physical Activity: A Meta-Analysis. Health Education & Behavior.
Juan M.
Founder Upra.




